Líder jefe

Cómo ser un buen líder, ¿qué tipo de líder eres?

¿Cuáles son los líderes que más abundan en las empresas?

De repente, un día te levantas por la mañana y te conviertes en jefe en tu empresa. ¿Cómo crees que desempeñarías ese papel y te comportarías con tus empleados? O si eres emprendedor, seguramente serás el CEO de tu propia empresa.

Tener poder es, valga la redundancia, una herramienta en sí poderosa que puede llevarte a comprenderte más y convertirte en una mejor versión de ti mismo, o puede catapultarte hacia el fango más turbio junto a tus subordinados. Porque un líder nunca lo es por casualidad, ni tampoco lo eligen, sino que más bien se erige solo, un estudio reciente realizado por el Center for Creative Leadership sobre el tema constata las diez cualidades que debe tener un buen líder.

Estas son: la honestidad, la habilidad para delegar, comunicación, sentido del humor, confianza, compromiso, actitud positiva, creatividad, habilidad para inspirar e intuición. Entonces, llegados hasta este punto ¿ha sido un sueño, o realmente crees que cuentas con algunos de estos rasgos para llegar a ser líder en tu empresa? y si es así, ¿con qué cualidades te definirías más? Porque son eso, cualidades para ser un buen líder, cuando en realidad, siempre cambiamos, evolucionamos y vamos mejorando la forma en que ayudamos a nuestros otros jefes más directos y a la empresa a crecer. Y esto no siempre implica ser honestos necesariamente…

¿Cuáles son los tipos de líderes que más predominan en el entorno laboral?

Desafortunadamente, para convertirnos en mejores líderes mañana, necesitamos saber dónde nos encontramos hoy… así, para ayudaros a comprender el impacto que cada tipo de líder tiene en una empresa, debemos explicar y distinguir entre ocho de los tipos más comunes de estilos de liderazgo en una empresa, que y quizás, no te sorprenderán…

1. Líder seductor

Este tipo de líder es uno de los más frecuentes. Sí, el que seduce, te regala los oídos, el que te dice todo lo que quieres escuchar, y halaga todos tus talentos, los tengas o no, porque según estos líderes: ¡Vamos a hacer grandes cosas y a soñar juntos! Aunque en el fondo solo sea para cumplir los suyos propios. El rey Luis XIV (El Rey Sol), fue uno de ellos. Sin embargo, esto no es algo solo de los siglos pasados, sino que hoy en día, que quieran quedar bien contigo es lo más normal del mundo en las empresas.

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Rey Luis XIV (El Rey Sol)

Seres carismáticos y consensuados, dan preferencia a las estructuras, al control de la organización y a los procesos de toma de decisiones, y normalmente suelen ser el centro de la identidad organizacional. Existen infinidad de manuales sobre el arte de la seducción porque, al fin y al cabo, un gran seductor ya es en sí un líder. Entre sus ventajas en la empresa es que la seducción, en su forma más pura, no se considera una manipulación, así que acercan a las personas hacia sus ideas y sus perspectivas, y tienen grandes dotes de persuasión. Conclusión, tendrán un éxito asegurado no solo en los negocios, sino en la vida, aunque la gran desventaja sea que todo lo maravilloso y especial que puedes ser un día, al siguiente se torne en todo lo contrario ¡cuidado!

2. Líder creativo

Según el Barómetro Global de Innovación 2012 de General Electrics, que encuestó a 2.800 ejecutivos senior sobre el estado de la innovación en todo el mundo, el 92% de los participantes estuvo de acuerdo con la afirmación de que “la innovación es la palanca principal para crear una economía más competitiva” y, por lo tanto, la capacidad de innovar es una habilidad clave para todo gran líder.

Crear, arriesgar e, incluso, perder muchas veces. Esta es la máxima de un verdadero líder. Un robot carece de creatividad, por ejemplo, y hacemos este inciso porque en plena era digital, parece que las máquinas pueden llegar a vencer el talento y la creatividad humana, pero no es así, por el momento… A menudo, los mayores empresarios (y grandes líderes) se han arruinado varias veces por arriesgar más de lo que debían, pero por eso mismo han ganado luego más que los demás. Según el informe, los grandes líderes surgen en lugares diferentes y en extracciones sociales diferentes. Pero, curiosamente, lo que todos comparten es una biografía difícil en algún aspecto de su vida. Y es que, de la dificultad emana el sufrimiento y de éste, casi siempre suelen brotar enormes dosis de creatividad. Una investigación publicada en el Institutes Mental of Health corrobora la idea de que son muchos los artistas que han desarrollado un liderazgo importante en sus vidas dado su sufrimiento e, incluso, enfermedades mentales.

Eduard Munch, Charles Dickens, Edgar Alan Poe, Vincent Van Gogh, Goya o Picasso son solo algunos de ellos entre otros líderes de otros campos y sectores de conocimiento.  Y aunque si bien es cierto que un gran líder no necesariamente tiene que hacer grandes cosas, sí que ya es grande si hace que los demás lo hagan.

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Pablo Picasso

«Un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe, cuando su trabajo está hecho y su meta cumplida, ellos dirán: Lo hicimos nosotros». (Lao Tzu)

3. Líder influyente

¡Es hora de dar la espalda a los líderes autoritarios! Hoy en día, el perfil del líder influyente es uno de los más importantes por su gran calado en las empresas. Y es que hacen falta trabajadores implicados en sus tareas, en sus proyectos, y que sean escuchados y valorados por ello, porque al final de eso depende también el éxito o el fracaso de la entidad. Pero ¿quién es un líder influyente? Su máxima es, precisamente, influir en sus trabajadores hasta el punto de construir relaciones a largo plazo en la que todos salgan ganando.

Un tipo de líder que es capaz de fomentar las mejores cualidades de cada empleado sin anular ni quitar la brillantez en lo que otros miembros del equipo puedan expresar. Y esto un trabajador lo capta rápido y de forma muy positiva, quien al final es mucho más propenso a aportar ideas, dar su opinión e, incluso, sugerir cambios que puedan resultar de gran valor para el equipo. Seres, ante todo, honestos, un adjetivo que marca la diferencia que separa la influencia de la manipulación.  

Donald Trump es un ejemplo de líder influyente que básicamente pretende ejercer su mando alrededor del mundo, y otros como El Papa Francisco, Michelle Obama o Marck Zuckerberg son otros grandes líderes que están influyendo a gran escala.

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Fuente: Instagram @michelleobama

4. Líder ambicioso

El Instituto de Liderazgo de Madrid define la ambición como un elemento clave para ser un buen líder y, de hecho, el líder más ambicioso lo convierte en una obsesión. Este tipo de líder es quien consigue transformar una idea simple en un negocio planetario, o un pequeño detalle en un enorme logro. Y es que, mientras que algunas personas son felices en su rutina diaria, otros siempre hacen que las cosas sucedan en las empresas para alcanzar los objetivos y el éxito.

“Los grandes líderes tienen un nivel más alto de perseverancia, de adherencia a la actividad y unidad que cualquier otro, y se puede contar con ellos para hacer las cosas, porque conocen el ambiente en una empresa”,

nos comenta el psiquiatra Sergio Oliveros, del Grupo Doctor Oliveros.

Una de las grandes ventajas de este tipo de líder es que nos lleva a valorar el trabajo duro, la persistencia, el espíritu elevado y el ser capaces de soñar lo que otros no han siquiera imaginado porque su gran ambición los lleva a ello. Y una vez más, el campo del arte es un buen ejemplo que conoció a artistas de una ambición sin límites; cuando Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel o Verroccio creían que habían llegado a la cumbre con su pintura, no se conformaron, sino que se pasaron a otras disciplinas como la escultura o la arquitectura.

Teresa de Calculta, por ejemplo, fue un líder religioso quien aparte de influyente, y según recoge el libro Mother Teresa, The Final Veredict eran además una mujer ambiciosa, a menudo cómplice y amiga de dictadores, ricos y corruptos.

5. Líder Mussolini o autocrático

Este tipo de líder es aquel que toma todas las decisiones en la empresa, quien dirige todas las acciones unilateralmente, además de controlar a los empleados. Así que, si tienes una idea desde hace tiempo que te ronda la cabeza y pretendes comentártelo a tu jefe con ilusión, debes saber que ¡este no es el tipo de jefe al que podrás hacerlo! Una desventaja propia de un líder el cual, no es casualidad que haya recibido el nombre de un dictador. Un jefe que toma las decisiones sin recibir aportes de parte de nada ni de nadie y que invita a posibles abusos por parte de personalidades demasiado poderosas.

De carácter déspota por naturaleza, los empleados no son considerados ni consultados antes de una dirección, y se espera que se adhieran a la decisión en el momento y ritmo estipulados por el líder. Y, francamente, este estilo de liderazgo apesta, muy a pesar de que un estudio realizado por la Universidad de St. Thomas asegure que las ventajas de este tipo de líder sea la efectividad cuando las decisiones deben llegar rápido, que evite que las empresas o proyectos se estanquen debido a una organización deficiente o falta de liderazgo y evite que las personas, grupos o equipos pierdan plazos importantes o que durante los periodos estresantes son también más efectivos.

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Fuente: semana.com

Hitler, Fidel Castro, Franco y hasta Margaret Thatcher fueron gobernantes autocráticos cuyo sistema de poder se gestó mediante la represión y la monarquía absoluta.

6. Líder narcisista

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Fuente: Wikipedia

Este tipo de jefe puede que realice grandes proyectos, pero solo gracias al amor que se profesa a sí mismo. El narcisismo del líder tiene una influencia significativa sobre la motivación del liderazgo en la gestión de impresiones. Este líder tiene un propósito de autoservicio en lugar de una motivación prosocial, no tiene conciencia de sus sentimientos, así que menos puede tener conciencia de los sentimientos de los demás. Un líder que se cree en centro de universo cuyos rasgos de personalidad son muy difíciles de detectar durante la contratación porque se los considera negativos, que es lo que las personas intentan ocultar durante las entrevistas. Un informe elaborado por el departamento de Psicología de la Penn State explica cómo las habilidades de liderazgo de estos líderes pueden parecer buenas a corto plazo, aunque el narcisismo sea malo a largo plazo para las empresas.

Caracterizados por un sentimiento de invulnerabilidad, de todo poder (megalomanía) e inmortalidad, su enorme amor a sí mismo le permite realizar grandes proyectos e imponerse. Es un creador de negocios, pero no puede encontrar sucesores. Alejandro Magno, Wiston Churchill o Stalin usaban a otros para su beneficio personal a través del poder egoísta. Arrogantes, impulsivos y no agradecidos por sus seguidores y miembros del equipo, a largo plazo no siempre gustan, por lo que puede haber tensiones y renuncia a trabajar para ellos.

Otra estafa que puede surgir de un líder narcisista es que puede subestimar a sus trabajadores y sobreestimar sus capacidades, lo que puede llevar a pérdidas perjudiciales para una empresa si no se cumplen los objetivos,

según el estudio de la Penn State.

7. Líder sabio

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Fuente: Wikipedia

Este tipo de líder tiene una personalidad consumada y un funcionamiento equilibrado. Su personalidad se forja a base de ser una persona muy psíquica y armoniosa. Es un jefe que se considera a sí mismo benévolo y justo. Entre sus mejores ventajas se encuentra el hecho de que favorece las estrategias de desarrollo y crecimiento de la empresa y sus trabajadores.

Julio Verne o Mahatma Gandhi fueron grandes sabios. En el caso de Ghandi, capaz hasta de que una gran masa de gente luchara por un fin común como la libertad e independencia de una nación como la India. Se trata de líderes inspiracionales que motivan, desarrollan a los demás y construyen relaciones.

Los estudios que atribuyen una raíz genética al liderazgo hablan de niveles altos de serotonina y testosterona, al menos en los estudios realizados con animales.

Un buen líder se orienta hacia el objetivo, pero sin perder nunca de vista las personas que están a su cargo. La motivación de un líder es especialmente intrínseca, le gusta lo que hace, sabe lo que hace, conoce el trabajo de las personas que trabajan con él y es un gran motivador de personas. A un líder le siguen por convencimiento, por prestigio, por confianza ciega en él. Un buen líder usa refuerzos y no castigos, por lo que, quizás este tipo de líder sea el que más se acerque a lo que se puede denominar un buen líder.

8. Líder posesivo

Este tipo de líder solo se preocupa por los resultados inmediatos y visibles, y es tal su obsesión por ese control y consecución de objetivos que, a menudo, le lleva a la agresión y los celos. Entre sus desventajas, tal y como se describe en el libro de The Myhical Leader de Ron Edmonson, ellos mismos piensan que son maravillosos, que siempre llevan razón, que controlan la información de sus trabajadores, que toman parte en cada una de las decisiones y les pone nerviosos que otros tomen el control de un proyecto. Definitivamente, ese es un líder posesivo o controlador. Y es que, en realidad, no toman en cuenta a los demás como personas, sino como si fueran “cosas”.

¿Ventajas? Se trata de un estilo de liderazgo fácil de aprender, que tiene una muy clara línea de control y es bueno para trabajadores sin experiencia o desmotivados.

Sin embargo, puede que no haya algo más perturbador y frustrante que el pedante de tu jefe, quien siempre pretenderá llevar la razón en todo, hasta el final de tus días, o de los suyos, en la empresa…

¿Narcisista, posesivo, seductor, sabio, autocrático…? Sinceramente tipper… ¿con cuál te defines más?, ¿crees que, definitivamente, podrías ser alguno de ellos?